La atleta complutense Rocío Arroyo fue una de las grandes protagonistas en la segunda y última jornada de los World Athletics Relays disputados en Gaborone, donde el equipo español femenino de 4×400 metros, conocido como las “Golden Bubbles”, firmó una actuación histórica para colgarse la medalla de plata y batir el récord de España con un espectacular 3:21.25.
Bajo un sol intenso y altas temperaturas que marcaron toda la jornada, España afrontaba el día decisivo con cuatro equipos ya clasificados para el Mundial de Pekín 2027, pero aún quedaban grandes objetivos por cerrar. Y el relevo femenino no solo cumplió, sino que brilló con luz propia en una final de altísimo nivel.
Autor: Sergio Mateo María
El cuarteto formado por Paula Sevilla, Ana Prieto, Rocío Arroyo y Blanca Hervás completó una carrera sobresaliente. Sevilla arrancó con autoridad, entregando en cabeza, mientras que Arroyo asumió la responsabilidad en la segunda posta con una actuación clave, sosteniendo el liderato en uno de los momentos más exigentes de la prueba. Prieto mantuvo la igualdad en la tercera vuelta y dejó todo abierto para una última posta vibrante.
En el desenlace, Hervás peleó hasta la línea de meta en un duelo espectacular con Noruega, que terminó llevándose el oro por un margen mínimo. España cruzó la meta en segunda posición, logrando una plata de enorme valor y sumando además su segunda medalla en estos campeonatos.
Para Rocío Arroyo, atleta formada en la cantera del Ajalkalá, este nuevo éxito internacional supone otro paso más en una trayectoria meteórica que no deja de crecer. La atleta alcalaína ya fue protagonista este mismo año al impulsar a España hacia un histórico bronce mundial en pista cubierta, poniendo fin a una sequía de 35 años y firmando además uno de los mejores parciales del equipo .
Ese logro llegó tras proclamarse campeona de España en 800 metros, consolidándose como una de las grandes referencias nacionales del mediofondo , y después de haber brillado también en el World Indoor Tour de Madrid, donde volvió a demostrar su progresión batiendo registros y acercándose a la élite internacional.
En apenas unos meses, Arroyo ha encadenado títulos nacionales, récords y medallas internacionales, confirmando una evolución espectacular que la sitúa como una pieza clave tanto en pruebas individuales como en el relevo. Su papel decisivo en estas “Golden Bubbles”, ahora subcampeonas del mundo, no hace más que reforzar su condición de una de las grandes figuras del atletismo español actual.

