La Plaza de Cervantes congrega a más de 7.500 aficionados en una histórica final resuelta en la prórroga y cuyos festejos se extendieron hasta la madrugada
La consecución del campeonato del mundo por parte de la selección española se vivió con especial intensidad en las calles de Alcalá de Henares. Los aficionados locales se dieron cita en la Plaza de Cervantes para seguir un encuentro decisivo que ya forma parte de la historia del fútbol nacional, en una jornada caracterizada por el seguimiento masivo y las emociones a flor de piel.
Cuatro horas de previa y una final de máxima tensión
El ambiente en el centro de la ciudad comenzó a registrar una notable actividad desde cuatro horas antes del pitido inicial. Los seguidores se concentraron en las inmediaciones del recinto con música, cánticos e ilusión de cara a la cita deportiva. El gran juego desplegado por el combinado nacional sobre el terreno de juego mantuvo los ánimos y las expectativas elevadas entre los asistentes en todo momento.
La final dejó un guion repleto de épica, complejidad y alternativas reglamentarias que marcaron el ritmo de la retransmisión. España dominó el control del juego frente a una durísima selección de Argentina, que se mantuvo en el encuentro basándose en un juego físico y brusco. Entre los lances más comentados y sufridos por la afición figuraron la expulsión del centrocampista argentino Enzo Fernández tras una acción peligrosa sobre Pau Cubarsi y, especialmente, el gol de Nico Williams, que fue anulado de manera sorprendente por una falta inexistente que provocó las protestas en la plaza.
La resolución del campeonato se produjo en el tiempo suplementario, evidenciando el desgaste físico de ambos conjuntos. En el minuto 106, Ferran Torres batió al guardameta rival para anotar el gol de la victoria, desatando el estallido unánime de los miles de complutenses congregados. Tras el pitido final, el centrocampista y capitán Rodri fue el encargado de alzar el trofeo al cielo de Nueva York, certificando la segunda estrella mundial para España. A pesar de la condición de jornada laborable del día posterior, los festejos en las calles se prolongaron hasta altas horas de la madrugada.
Control de afluencia y labores de mantenimiento
Los datos oficiales registrados durante el evento confirmaron una asistencia de 7.534 personas durante el segundo tiempo de la prórroga, momento que coincidió con la mayor concentración de público de la jornada.
Para el correcto desarrollo de la concentración, se dispuso de un equipo técnico integrado por 26 efectivos de la Policía Local y 15 miembros de Protección Civil, apoyados por una ambulancia de soporte vital básico, un hospital de campaña y una unidad de vigilancia aérea. A lo largo de la tarde y la noche, se contabilizaron 62 atenciones de carácter leve, motivadas principalmente por golpes de calor debido a las altas temperaturas y pequeños cortes. Asimismo, se procedió al vallado preventivo de las fuentes urbanas principales para proteger el patrimonio.
Una vez concluidas las celebraciones, los equipos de mantenimiento urbano llevaron a cabo las tareas de acondicionamiento de la Plaza de Cervantes y sus calles aledañas, retirando un total aproximado de 2.000 kilogramos de residuos para restablecer la total normalidad en el centro histórico de la localidad.

