La campeona de España de Sub23 en 800, campeona de España absoluta también de 800, subcampeona de Europa en 800 también y subcampeona de relevos de Europa, Rocío Arroyo, habla con AlcaláDeportes poco después de su vuelta del Mundial de Atletismo de Tokio.
Arroyo reconoce que «todo lo conseguido este año ha venido de forma muy inesperada», pese a que siempre ha sido buena. La atleta alcalaína no esperaba verse tan cerca de las mejores del mundo, pero ahí está, en un 2025 que ha sido su «salto de prueba» para consolidarse como una de las mejores deportistas nacionales.
Rocío, que corre desde los 10 años, tiene la tercera mejor marca histórica de España en 800 metros y, aunque está en el equipo de Unicaja Jaén, siempre ha entrenado con Ajalkalá «y así va a ser siempre». Arroyo explica que empezó con Unicaja porque «cuando llegas a un nivel muy alto, necesitas competir con gente más o menos de tu nivel», para lo que necesitaba un club en División de Honor, como es el caso de Unicaja.
Además, Rocío compagina sus éxitos deportivos con la carrera de Estudios Ingleses en la Universidad de Alcalá, lo que no le ha quitado tiempo para cosechar el mejor año de su trayectoria deportiva hasta ahora.
Para la atleta del Ajalkalá, este año la ha hecho «más grande«, ha conocido muchas culturas y ha aprendido muchísmo del deporte y también de la gente.
Rocío explica que la mentalización es fundamental para ganar carreras, y señala que cuando se acerca el momento de la competición se intenta «dar mensajes positivos de estás aquí porque eres buena porque es rápida, porque puedes». Una vez en la carrera, Arroyo ha aprendido a disfrutarlo, «especialmente en los 800 m».
Uno de los puntos fuertes de la atleta del Aja es el sprint final, con el que suele adelantar a sus oponentes y, sacando fuerzas de donde parecen no quedar, se hace con un puesto en el podio de las pruebas más complicadas.
Rocío habla del Mundial del Tokio, del que se lleva una experiencia «única», en un país totalmente diferente, en el que se ha llevado un aprendizaje muy grande, aunque aún así declara que le quedan «muchísimas experiencias por vivir en atletismo».
Para el próximo año se suman las expectativas, con un Mundial absoluto en pista cubierta y un Europeo al aire libre. Arroyo no quiere ser demasiado ambiciosa y, de momento, su objetivo es intentar ir, tanto con 800 como con 400, así como el relevo de 4×400.
Rocío explica que su rutina de entrenamiento solo le permite descansar viernes y domingos, con una media de dos horas de entrenamiento el resto de los días de la semana, con un entrenamiento completo, que además de trabajar en pista, incluye gimnasio y rutinas que contemplan el fortalecimiento del tren superior.
En cuanto al gusto por el atletismo, la alcalaína lo tiene claro, lo que prefiere es «estar con la gente». Para ella, la pista es su «zona de confort», donde es «muy feliz», y reconoce que aunque en los entrenamientos sufren, es «por un bien mayor».

