La nadadora alcalaína Laura González, del GSD y estudiante de la Universidad de Alcalá, vuelve a destacar en el panorama nacional tras firmar una brillante actuación en el Campeonato Universitario celebrado el pasado fin de semana, donde se colgó dos medallas de oro en las pruebas de 50 metros espalda y 50 metros mariposa.
La competición, según explica la propia deportista, fue especialmente exigente: “Ha sido más cansado de lo normal, con muchas pruebas seguidas y poco descanso”, asegura. Aun así, logró imponerse en sus especialidades, confirmando su gran estado de forma.
Una trayectoria forjada desde la infancia
La historia de Laura con la natación comenzó prácticamente desde que aprendió a caminar. Fue su madre quien, con apenas dos años, empezó a enseñarle a nadar por seguridad. Poco después, ya con tres años, se incorporó a la piscina donde ha crecido como deportista y persona.
Su salto a la competición llegó muy pronto. Con apenas siete años, un entrenador detectó su talento y la animó a competir. En su primera prueba ya logró un segundo puesto, un resultado que marcó el inicio de una carrera llena de éxitos.
Logros y ambición internacional
Entre sus hitos más destacados, Laura señala su reciente subcampeonato de España absoluto como el logro del que se siente más orgullosa: “Es una prueba individual y quedar segunda a nivel nacional es algo que no me esperaba”.
Ahora, su objetivo está claro: clasificarse para el Campeonato de Europa absoluto. Tras haber participado anteriormente en Europeos junior, la nadadora reconoce que el salto es exigente, pero se muestra optimista: “No lo vemos tan lejos como antes”.
Deporte y estudios, un equilibrio posible
Además de su carrera deportiva, Laura compagina su exigente rutina de entrenamientos —hasta cuatro horas diarias en piscina, complementadas con trabajo de gimnasio— con sus estudios de Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Alcalá.
La deportista destaca el apoyo de la universidad para compatibilizar ambas facetas, algo clave en su desarrollo. De hecho, llegó a recibir una beca para estudiar en Estados Unidos, aunque finalmente decidió continuar en España para seguir progresando con su actual equipo.
«Las amistades de la piscina son únicas»
Detrás de cada logro hay un importante esfuerzo, no solo personal sino también familiar. Laura reconoce el papel fundamental de sus padres, que durante años la han acompañado a entrenamientos y competiciones: “Pasar horas para verme nadar 30 segundos es algo que valoro muchísimo”.
Pese a los sacrificios que implica el deporte de alto nivel, la nadadora tiene claro que merece la pena: “Lo que pierdes por un lado, lo ganas por otro. Las amistades que se crean en la piscina son únicas”.
La emoción de ganar
Si hay algo que define su pasión por la natación es la sensación al tocar la pared y comprobar que ha ganado: “Es una alegría infinita, imposible de describir”.
Con un tiempo de 28.77 segundos en espalda, Laura González se consolida como una de las nadadoras más prometedoras del panorama nacional. Su próximo reto, Europa, está cada vez más cerca.

