El conjunto de Vivar Dorado se impone 2-1 en El Val tras una exhibición de pegada y oficio que desata la ilusión entre la afición rojilla.
La RSD Alcalá atraviesa su mejor momento de la temporada. En una mañana radiante en el Estadio Municipal de El Val, el equipo complutense logró certificar su tercera victoria seguida tras imponerse con autoridad y oficio al filial de la UD Las Palmas. Con estos tres puntos, los rojillos consolidan su crecimiento en la tabla y confirman que el feudo alcalaíno vuelve a ser un fortín donde la ilusión de la afición camina de la mano con el rendimiento del equipo.
Dominio absoluto y premio al descanso
Desde el pitido inicial, los hombres de Vivar Dorado mostraron una determinación férrea. Con una presión alta y transiciones rápidas, el Alcalá empezó a cercar el área canaria. Tras varios avisos de Albur e Izan —este último tras una genialidad de tacón de Borja Sánchez—, y un cabezazo de Koné que rozó el travesaño, el gol terminó cayendo por su propio peso.
En el minuto 33, la precisión se alió con el ataque rojillo. Pedro Torres puso un centro medido al corazón del área que Borja Sánchez llegó a puntear lo justo para desorientar a la zaga visitante; allí apareció el «killer» Koné, siempre bien colocado en el área pequeña, para empujar el balón al fondo de la red y desatar la alegría en la grada con el 1-0.
Albur sentencia un duelo de fe
Tras el paso por vestuarios, la RSD Alcalá no se conformó con la renta mínima. Izan tuvo en sus botas el segundo en un mano a mano que se marchó lamiendo el poste, mientras el guardameta canario, Álvaro Killane, se empleaba a fondo para frenar las acometidas de un Koné hipermotivado.
La tranquilidad definitiva llegó en el minuto 76. Alberto Alburquerque cazó un balón en el costado del área, encaró a su par hacia dentro y soltó un latigazo raso y seco ante el que nada pudo hacer el portero visitante. Era el 2-0, un gol que premiaba la insistencia y el fútbol asociativo de un Alcalá que dominaba todos los registros del juego.
Resistencia final y tres puntos de oro
En los instantes finales, el filial amarillo logró recortar distancias por mediación de Arturo Rodríguez (2-1) en el minuto 87, aprovechando una de sus escasas llegadas con claridad. El tanto introdujo ciertos nervios en el descuento, pero la solidez defensiva liderada por Javi Jiménez y el oficio del centro del campo permitieron que los puntos se quedaran en casa.
Con el pitido final, El Val celebró una victoria que supone mucho más que tres puntos: es la confirmación de un bloque que cree en lo que hace y que ha sabido conectar con una afición que volvió a empujar sin descanso durante los noventa minutos.
Con el pitido final, El Val celebró una victoria que supone mucho más que tres puntos: es la confirmación de un bloque que cree en lo que hace y que ha sabido conectar con una afición que volvió a empujar sin descanso durante los noventa minutos.
David Gordo: «Es un orgullo dar un triunfo a mi afición»
El encuentro tuvo un componente emocional muy especial para el seleccionador, David Gordo, quien regresaba a su casa como líder del banquillo nacional. En declaraciones a AlcaláDeportes, el técnico alcalaíno se mostró profundamente «orgulloso de ser de Alcalá» y destacó la importancia de haber podido brindar esta victoria a sus vecinos tras tanto tiempo de espera.
Gordo, que recordó con cariño sus inicios hace más de veinte años en la RSD Alcalá, reconoció que aunque ha evolucionado mucho como entrenador desde aquellos primeros pasos en El Val, volver a sentir el calor de su ciudad ha sido una experiencia única. «Poder volver a casa y dar un triunfo así a esta afición es algo que me llena de satisfacción», afirmó tras el encuentro.
Un regreso esperado tras quince años
Hacía tres lustros que la Sub-21 no disputaba un encuentro en la ciudad de Cervantes. El último precedente tuvo lugar en 2011, cuando el combinado nacional empató frente a Bielorrusia en el Estadio Municipal El Val. Aquella cita, en la que marcó Dani Parejo, sirvió como último test de preparación antes de que esa misma generación se proclamara campeona de Europa ese verano. Con la victoria cosechada este martes, Alcalá vuelve a ser una parada clave para una selección que ya tiene el torneo continental de 2027 a la vuelta de la esquina.


