Un mal inicio condena a los rojillos (25-20) en un encuentro donde lograron levantar una desventaja de veinte puntos, obligándoles a regresar a Rekalde a finales de mayo.
Un arranque adverso y una reacción con casta
El Polideportivo de Rekalde albergó un duelo directo de alta tensión entre el Universitario de Bilbao y el Rugby Alcalá, con la segunda plaza de la Liga de Ascenso y el factor campo para las semifinales en juego. A los complutenses les bastaba con una victoria o incluso con una derrota por tres puntos o menos para asegurar jugar la eliminatoria en casa , pero el inicio del choque truncó los planes iniciales.
Al igual que ocurriera en la jornada anterior, el conjunto alcalaíno sufrió una salida muy fría que el cuadro bilbaíno aprovechó a la perfección. Mediante un maul de touche, una gran combinación de su línea de tres cuartos y el acierto de Pozzobon y Zárate, los locales abrieron una brecha dolorosa de 20-0 en apenas 17 minutos. Lejos de bajar los brazos, el Alcalá tiró de orgullo antes del descanso. Un ensayo de Torres a siete minutos del intermedio y otro posterior de Alegre recortaron distancias de forma drástica para marchar a vestuarios con un esperanzador 20-10.
Remontada incompleta en una segunda mitad de infarto
La inercia positiva del tramo final del primer tiempo se prolongó en la reanudación. El Rugby Alcalá saltó al césped convencido de sus opciones y logró restablecer las tablas en el marcador gracias a un ensayo de Luca a la salida de una melé y a una magnífica cabalgada por la banda derecha de Valcárcel. Con el empate a 20 y el último cuarto de hora por delante, el encuentro entró en una fase de máxima igualdad física y nervios en cada disputa.
En plena batalla, una larga transición del Universitario de Bilbao terminó en las botas de Echevarrieta, quien asistió a su capitán Sáenz para deshacer la igualdad y posar el definitivo 25-20. A pesar de que los rojillos encerraron a su rival en campo propio durante los últimos 17 minutos buscando el ensayo o un drop que les diera el beneficio de los puntos necesarios, el marcador ya no se movió.
Regreso a tierras vizcaínas el último fin de semana de mayo
Con este resultado, el Rugby Alcalá finaliza en la tercera posición y se verá obligado a regresar al Polideportivo de Rekalde el fin de semana del 30 y 31 de mayo para medirse de nuevo al Universitario de Bilbao, esta vez en una eliminatoria a partido único. El premio de este nuevo enfrentamiento será un billete para la gran final de la Liga de Ascenso, cuyo rival saldrá del cruce entre el Steelphalt Getxo y el CAU Valencia.


