Los pacientes pueden acceder a fisioterapia en la sanidad pública madrileña mediante derivación médica y gestión presencial de la cita.
La fisioterapia es clave para recuperar la movilidad, aliviar el dolor y prevenir lesiones. Este pilar de la salud no solo ayuda a rehabilitar músculos, articulaciones o funciones respiratorias tras una lesión o enfermedad, sino que también mejora la calidad de vida en casos crónicos, como el dolor lumbar o la EPOC. Además, actúa como escudo frente a recaídas mediante ejercicios personalizados y educación en hábitos posturales.
¿Qué se necesita para solicitar fisioterapia?
El primer paso es obtener una derivación del médico de familia, requisito obligatorio para acceder al servicio. Con el documento en mano, el paciente debe acudir presencialmente a la Unidad de Atención al Usuario de su centro de salud, donde se le asignará un fisioterapeuta y se programará la cita.
¿Qué patologías tratan estas unidades?
Las Unidades de Fisioterapia, coordinadas por profesionales especializados y técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), ofrecen:
- Rehabilitación musculoesquelética: atención para lesiones agudas (esguinces, contracturas) o subagudas.
- EPOC leve o moderado: programas para mejorar la función pulmonar.
- Fragilidad en mayores: intervenciones para mantener la autonomía.
- Manejo del dolor crónico: terapias para reducir su impacto.
Educación sanitaria y trabajo comunitario
Más allá del tratamiento individual, las unidades organizan talleres grupales sobre prevención de lesiones o cuidados posturales. Además, colaboran con otros profesionales en campañas en colegios, centros cívicos o asociaciones, promoviendo hábitos como el ejercicio seguro o la ergonomía laboral.
Un servicio enfocado en la prevención
La Comunidad de Madrid subraya que el objetivo no solo es tratar, sino evitar recaídas y complicaciones. Por ejemplo, en casos de dolor lumbar crónico, se combinan ejercicios terapéuticos con pautas para modificar rutinas perjudiciales.
¿Quiénes pueden beneficiarse?
El servicio está dirigido a pacientes con patologías incluidas en la Cartera de Atención Primaria, priorizando accesibilidad y seguimiento continuo. No incluye tratamientos estéticos o de alto rendimiento deportivo.


