El Club Baloncesto Juan de Austria está de celebración. El club alcalaíno cumple 30 años convertido en una de las referencias del baloncesto de la ciudad y mirando ya hacia nuevos retos. Su presidente, Antonio Rubio, repasa en Alcalá Deportes la evolución de la entidad, el crecimiento del baloncesto femenino y el objetivo de profesionalizar el club.
De un solo equipo a casi 900 jugadores
La historia del Juan de Austria arranca gracias al impulso de Antonio Suárez, profesor de educación física del colegio, que quiso introducir el baloncesto en una época en la que el fútbol y el balonmano dominaban completamente el deporte escolar. Antonio Rubio llega entonces al club prácticamente por casualidad, después de enterarse de que buscaban entrenador. Lo que parecía algo temporal se acaba convirtiendo en toda una vida ligada al baloncesto alcalaíno. “Antonio Suárez me dijo: vas a estar aquí un año… y llevo ya 38”, comenta entre risas.
Aquel primer proyecto arranca únicamente con un equipo junior masculino federado. Tres décadas después, el crecimiento del club ha sido enorme. Actualmente, el Juan de Austria cuenta con cerca de 500 jugadores federados, otros 400 en escuelas y alrededor de 80 personas dentro del staff técnico.
Un referente del baloncesto madrileño
En lo deportivo, el club sigue consolidado entre los mejores equipos de la Comunidad de Madrid. Tanto el senior masculino como el femenino militan en la máxima categoría autonómica y la cantera continúa dejando grandes resultados temporada tras temporada. El Juan de Austria volverá a estar presente este año en varias fases finales y campeonatos de Madrid, especialmente en minibasket y categorías de formación.
Rubio destaca además el buen momento que vive el baloncesto femenino dentro del club y reconoce que el crecimiento respecto a hace 30 años “es abismal”. “Cada vez aguantan más tiempo jugando y tienen más implicación con el deporte”, explica.
El objetivo: profesionalizar el club
El gran reto que se marca ahora el Juan de Austria pasa por dar el salto al profesionalismo. El proyecto está más avanzado en la sección femenina, aunque la intención del club es crecer también con el masculino.
Para conseguirlo, la entidad trabaja en reforzar la estructura técnica, consolidar entrenadores y preparar la base económica necesaria para competir a otro nivel. “Estamos muy cerca”, asegura Rubio.
Rivalidad sí, pero también colaboración
Durante la entrevista también hay espacio para hablar de la relación entre los clubes de baloncesto de Alcalá. Rubio defiende que existan varias entidades en la ciudad porque eso permite que más niños puedan jugar y competir. Aunque reconoce que existe rivalidad, especialmente en determinados partidos y desde las gradas, insiste en que la convivencia entre clubes suele ser positiva. “Cuando hay que colaborar, siempre hemos colaborado juntos”, afirma.
Mucho más que baloncesto
El 30 aniversario también ha dejado actividades especiales como el clinic organizado junto a Chus Mateo, una iniciativa que el club quiere seguir manteniendo en el futuro. Porque después de 30 años, el Juan de Austria sigue creciendo y manteniendo intacta la ambición de seguir llevando el baloncesto alcalaíno cada vez más lejos.

