A sus 19 años, el joven talento del Club Olimpia de Alcalá de Henares se consolida en la élite.
Con la madurez de un veterano y la energía de sus 19 años, Alejandro Galán se ha posicionado como uno de los nombres más excitantes del panorama marcial europeo. El karateca, que ya viste los colores de la selección nacional, ha completado un año de éxitos fulgurantes, consolidando su transición hacia la élite con una solvencia que asombra a propios y extraños.
Una trayectoria ligada a Alcalá de Henares
La carrera de Alejandro Galán es el ejemplo perfecto de una progresión natural hacia el éxito desde la base. Lo que comenzó a los cuatro años como una actividad extraescolar en el colegio Luis Vives, bajo la tutela de su profesor Martín García, se transformó en una carrera profesional cuando a los 14 años dio el salto a la alta competición. Desde entonces, su evolución dentro del Gimnasio Olimpia, ubicado junto a la estación de Renfe, ha sido constante.
A pesar de su juventud, Galán ya conoce el éxito internacional. El deportista señala el Campeonato de Europa de Praga 2022 como el punto de inflexión definitivo en su carrera. Aquella experiencia no solo le brindó su primer gran logro en el continente, sino que marcó el inicio de un camino que hoy le lleva a competir de tú a tú con los mejores karatecas del país.
El corazón del Club Olimpia: formación y valores
Pese a su proyección, Alejandro mantiene los pies en el suelo y sigue muy vinculado al día a día de su ciudad. En el Club Olimpia, una entidad de barrio que congrega a cerca de 200 personas, el joven medallista ejerce también como profesor. Para él, el kárate no es solo competición, sino una escuela de vida que aporta valores y disciplina. «Es un camino largo de superación personal donde el objetivo es el cinturón negro, pero siempre hay algo nuevo que aprender», explica.
En el gimnasio, Galán transmite esta filosofía a niños desde los cuatro años hasta veteranos que llevan cuatro décadas en el tatami. El club destaca por su versatilidad, trabajando tanto el Kata como el Combate y la defensa personal, huyendo de la especialización temprana para formar karatecas completos.
El reto de la profesionalización y la cultura pop
El reto de la profesionalización es una realidad que Alejandro afronta con realismo. Compagina sus estudios de grado superior con entrenamientos de alto rendimiento y su labor docente. «Vivir de esto es casi imposible porque salimos del programa olímpico, pero seguimos luchando para que se nos vuelva a ver ahí», comenta.
Curiosamente, reconoce que fenómenos como la serie Cobra Kai o la mítica película Karate Kid, aunque a veces exageradas, ayudan a dar visibilidad al deporte y atraen a nuevos alumnos. Para él, esa visibilidad es clave para que el esfuerzo de deportistas que, como él, logran platas en Sub-21 y bronces en Senior absoluto, tenga el reconocimiento que merece.
Un 2026 sin límites en el horizonte
El futuro de esta perla complutense no parece tener techo. Tras cerrar un 2025 cargado de podios en la final nacional, Alejandro Galán ya tiene la mirada puesta en la próxima temporada. El éxito reciente no es solo individual; destaca la importancia del equipo y las amistades fortalecidas en viajes internacionales.
«No me puedo poner límites; el año 2026 se presenta con muchas metas y tenemos que ir a por ello», asegura con la confianza de quien sabe que lleva el nombre de Alcalá de Henares a lo más alto de cada podio que pisa. Con el apoyo incondicional de su club y el orgullo de representar a su ciudad, su carrera apunta directamente a la cima del kárate mundial.

