La atleta paralímpica Alba García Falagán regresó a la competición de pista cubierta con una actuación memorable en el World Indoor Tour de Madrid, celebrado en el Centro Deportivo Municipal Gallur como parte del circuito mundial de atletismo indoor.
Después de cuatro meses de lucha contra una lesión en el pie sufrida tras el Mundial y que la mantuvo prácticamente fuera de los entrenamientos específicos, García Falagán volvió a la pista con un objetivo ambicioso: preparar la temporada indoor y poner a prueba su forma física tras la recuperación. La recuperación fue muy reciente —el servicio médico le dio luz verde apenas semanas antes de la competición—, lo que hacía pensar que alcanzar su “marca ideal” sería difícil. Aun así, la atleta alcalaína decidió intentarlo.
Y el resultado fue espectacular. Alba comenzó el 2026 rompiendo el récord de España con una marca de 8,02 metros en pista cubierta, un salto que no solo supone una gran marca personal sino que también entra en los registros más altos del atletismo nacional en esta disciplina. (Nota del propio contexto del evento).
La saltadora, que compite en la clase T11 para deportistas con discapacidad visual, se mostró muy emocionada por el logro, destacando que la lesión “le dio la oportunidad de intentarlo” y expresando un profundo agradecimiento a todo su equipo, que la acompañó durante los momentos más difíciles de la recuperación.
“Mil millones de gracias”, señaló Alba, orgullosa del compromiso de quienes la han apoyado “hasta cuando parecía que no se veía la luz al final del túnel”. La atleta cerró su mensaje con una palabra que ya es lema: ¡Seguimos!
Este resultado la reafirma como una de las figuras más destacadas del para-atletismo español, consolidando su progresión tras su éxito internacional y su presencia constante en citas de alto nivel.

